Ven, Señor Jesús: Necesito tu salvación, me reconozco pecador ante ti y me arrepiento. Te abro la puerta de mi corazón y de mi vida. Te acepto personalmente como mi Salva-dor. Concédeme experimentar tu amor, tu salvación, tu liberación: dame tu vida en abundancia, límpiame, purifícame, renuévame. Entra en mi corazón y en mi vida y llénala de ti. Haz de mí lo que quieres que sea. Espíritu Santo, cámbiame el corazón y hazme experimentar un nuevo nacimiento para una vida nueva. María mi buena madre, que como Jesús reciba yo vida en tu seno maternal, Amén.