Fotografía: Sitio nocturno del barrio en una noche durante la semana. Se convierte en un fenómeno cultural en el sentido en que las personas inconcientes de su dimensión espiritual ocupan sus tiempos en todo menos en lo trascendente como producto no de una elección sino por que es lo que hace todo el mundo, además se añaden las carencias de evangelización, la ignorancia de la tradición religiosa y cultural cristiana, y la falta de propuestas a experiencias espirituales formativas capaces de asombrar y conllevar a la adhesión. Y como factor agravante se presenta en la mayoría la ausencia de coherencia entre lo que se hace y lo que se dice, y con la más absoluta indiferencia se perciben difusiones de antivalores a través de los medios de comunicación, de películas, de programas de entretenimiento e informativos que generan actitudes en dos sentidos por una parte los que creen sin pertenecer y por otra los que pertenecen sin por ello creer íntegramente en el contenido de la fe y sobre todo no teniendo intención de asumir una dimensión ética.
Sigue...
0 comentarios:
Publicar un comentario